Acreditación Instrumento ABAS II

La Fundación Cintec, en su interés por contribuir a fortalecer los equipos que atienden a personas que presenta condición TEA, ha organizado la presente Certificación en Test ABAS II.
Desde los trastornos del neurodesarrollo, los cuales tienen una gran presencia en nuestro país, nace una gran necesidad que los profesionales del área de la salud y la educación de contar con conocimientos para desarrollar procesos diagnósticos adecuados y oportunos, y con ello establecer un plan de acción efectivo a corto, mediano y largo plazo.
Dentro de este contexto, en importante ver que el desarrollo diagnóstico se compone de varios componentes, desde la evaluación clínica para evitar sesgos con los parámetros específicos del DSM-V, como el aporte de pruebas adaptativas como es ABAS II.
En este sentido, este formación surge del interés de aportar en el esclarecimiento del proceso diagnóstico ejecutivo del neurodesarrollo, a nivel adaptativo, evaluación clínica liderada por profesionales de las distintas áreas del desarrollo. Por otro lado, este proceso multidimensional deberá concluir respecto a las fortalezas y debilidades de las áreas de desarrollo que deben ser estudiadas.
Desde esta perspectiva la formación tiene el objetivo de entregar herramientas teóricas y prácticas, que favorezcan el quehacer clínico de aquellos profesionales que requieran realizar procesos de evaluación diagnóstica a nivel adaptativo.
El Sistema para la Evaluación de la Conducta Adaptativa-Segunda edición (ABAS-II) es una de las grandes escalas de evaluación de la conducta adaptativa en el actual panorama internacional.
Estas herramientas sirven para valorar un amplio conjunto de habilidades necesarias para que cualquier persona se desenvuelva autónomamente en su vida diaria. Áreas tan importantes como el cuidado de uno mismo o las habilidades sociales son habitualmente el foco de la conducta adaptativa.
Instrumentos de este tipo son muy populares y los emplea una gran variedad de profesionales e investigadores: psicólogos, pedagogos, educadores, terapeutas ocupacionales, neurólogos, fonoaudiólogos.
Durante muchos años, la conducta adaptativa de una persona con una muestra representativa de la población general ha sido el Inventario para la Planificación de Servicios y Programación Individual (ICAP; Bruininks et al., 1986; Montero, 1996). Apareciendo en 2003 El ABAS-II , el cual no solo permite realizar evaluaciones individuales más detalladas, sino que proporciona una base sólida sobre la cual planear intervenciones en muy distintos servicios educativos, sociales y planes de salud, relacionados con la psicología educativa, la educación, la atención temprana, los servicios de orientación familiar, las unidades de diagnóstico neurológico o psiquiátrico o de rehabilitación, en programas de inserción laboral, en servicios residenciales, etc.
Aunque el concepto de conducta adaptativa, tal como lo evalúan pruebas como el ABAS-II, nace dentro del campo de la discapacidad intelectual, la investigación de décadas pasadas ha mostrado que puede ser muy útil para hacer valoraciones, no solo en otras condiciones que suelen ocasionar discapacidades como parálisis cerebral, sordera o ceguera (Chiarello y otros, 2009; Papadopoulos y otros, 2011; Beer y otros, 2012; Ditterline y Oakland, 2009), sino también en otras no necesariamente asociadas a ellas como, por ejemplo, los trastornos del aprendizaje o los déficits de atención, entre otras muchas de una larga lista (Buelow et al., 2012; McConaughy et al., 2011; Iverson y Woodward, 2001).
Abas II se orienta a:
a) la conducta adaptativa práctica, que integra habilidades necesarias para satisfacer las necesidades personales más directas y para ser un miembro activo de la sociedad;
b) la conducta adaptativa social, que incluye habilidades necesarias para establecer relaciones sociales de una manera apropiada;
c) la conducta adaptativa conceptual, que agrupa habilidades cognitivas y académicas, que muy a menudo se ejercitan y se aprenden en la escuela y que nos sirven para manejarnos en lo cotidiano ABAS-II guarda la memoria de estas tres fases en las puntuaciones que ofrece:
Un índice general de conducta adaptativa y diez áreas de habilidad adaptativa que, con la excepción del área Motora, son las mismas propuestas por la AAIDD y tres índices de conducta adaptativa: práctico, social y conceptual.
La conducta adaptativa es un concepto de carácter evolutivo, ya que el dominio de las habilidades adaptativas de una persona debe hacerse siempre considerando su edad. Tiene un carácter situacional más que de rasgo, es decir la conducta adaptativa tiene que interpretarse no sólo en términos absolutos de rendimiento individual, sino muy al contrario tomando en cuenta las características, expectativas y oportunidades mediante las cuales el entorno facilita –o no– su expresión o adquisición. En suma, la conducta adaptativa es un concepto que nos proporciona una base muy sólida sobre la cual planificar intervenciones basadas en la persona en muy distintos contextos y entornos y su evaluación puede ayudarnos a mejorar la calidad de vida de las personas en cualquier momento de su ciclo vital.
El ABAS-II es aplicable desde el nacimiento hasta los 89 años. Su objetivo es proporcionar una evaluación completa de las habilidades funcionales diarias de una persona en distintas áreas y contextos. Las áreas que evalúa son:
Comunicación, Social, Utilización de los recursos comunitarios, Habilidades académicas funcionales, Vida en el hogar. Vida en la escuela, Salud y seguridad, Ocio, Autocuidado, Autodirección, Empleo y Motora. Esta última únicamente se incluye en los ejemplares Infantil-Padres e Infantil-Profesores, destinados a los niños pequeños (de 0 a 5 años y de 2 a 5 años, respectivamente). Estas escalas pueden ayudar a cuantificar las diez áreas de habilidad adaptativa que exige un diagnóstico intelectual.
La Evaluación de la Conducta Adaptativa igualmente útil bajo el estándar del DSM- 5, aunque en este no se enumeren expresamente las 10 áreas de habilidad; en cambio, hace énfasis en la necesidad de examinar la conducta adaptativa en múltiples contextos, aspecto clave del ABAS-II al contar con varios modelos de ejemplar dirigidos a diversos informadores. Además, el ABAS-II también ofrece puntuaciones en tres índices globales: Conceptual, Social y Práctico, así como un índice de Conducta adaptativa general (CAG). Estos índices facilitan la valoración de los tres tipos de conducta adaptativa que propone la AAIDD en la actualidad. La información sobre la conducta adaptativa del evaluado se recoge por medio de ejemplares que son completados por sus padres y sus profesores, en el caso de los niños y adolescentes, y, en el caso de los adultos, por personas allegadas al evaluado (familiares, compañeros, cuidadores…) o bien por la propia persona que se evalúa.
El ABAS-II, aunque es aplicable a cualquier persona de la que se precise medir su capacidad para desenvolverse en su vida cotidiana, se emplea mucho en la evaluación de la discapacidad intelectual, los trastornos del espectro autista, el TDAH, el deterioro cognitivo, etc.
Dirigido a:
Profesionales del área de la salud y educación:
Médicos; Pediatras, Neurólogos y Psiquiatras, Psicólogos, Terapeutas Ocupacionales, Kinesiólogos, Psicopedagogos, Educadores Diferenciales y educadores de párvulos.
Objetivo General:
Favorecer el desarrollo de herramientas teóricas y prácticas en la evaluación clínica adaptativa por medio del test ABAS II.
Objetivos Específicos:
- Conocer los criterios de evaluación adaptativa
- Comprender las bases neuropsicológicas de la conducta adaptativa.
- Conocer el instrumento diagnóstico
- Saber realizar un plan de intervención conductual
- Saber realizar un plan curricular de intervención de la conducta adaptativa.
- Desarrollar informes que comprendan todas las áreas de evaluación para un diagnóstico completo.
Metodología:
Exposición de temas teóricos, análisis de casos, discusión grupal.
Duración: 10 horas pedagógicas en jornadas de 2 días en vivo y en directo vía streaming en directo.
Conoce a nuestra Relatora
Pamela Díaz Sotomayor
Psicóloga con especialización en Neurodesarrollo y Neuropsicología Clínica. Cuenta con amplia experiencia en evaluación y diagnóstico de trastornos del neurodesarrollo, particularmente en Trastorno del Espectro Autista. Su formación académica de postgrado y su constante actualización en metodologías de evaluación la posicionan como una profesional de referencia en el campo.
Trayectoria profesional
Actualmente se desempeña como Coordinadora Clínica de Fundación Cintec, donde lidera equipos multidisciplinarios dedicados a la evaluación e intervención en trastornos del neurodesarrollo. Ha certificado a más de 1000 profesionales en el uso de esta herramienta diagnóstica estandarizada, contribuyendo significativamente a mejorar los estándares de evaluación del TEA en Chile.
Experiencia docente
Su amplia experiencia como docente en programas de postgrado y formación continua le permite transmitir conocimientos complejos de manera clara y aplicada. Cuenta con certificaciones internacionales en diversas herramientas diagnósticas del TEA y ha participado en programas de investigación colaborativa sobre la validación de instrumentos de evaluación en población latinoamericana.